10 Trucos para comunicarse con los niños

Vivir en amor y armonía con tu hijo es más fácil de lo que parece.



  1. En lugar de “Vámos rápido, ¿tardarás mucho más?“ decir ”En sus marcas, listos, fuera, ¡vamos juntos!“
  2. En lugar de amenazar con “Si no te comes todo no tendrás postre”, motívalo diciendo ”después de que desaparezca este pedacito de carne te prometo que en la mesa aparecerá algo que te va a gustar aún más“.
  3. Reemplaza el tosco ”¡Deja todo en orden!“ con algo parecido a “Si fueras un mago y pudieras poner todas esas cosas en su lugar....”
  4. En vez de gritarle “¡No molestes!“ dile ”Ve y juega un poco, cuando acabe lo que estoy haciendo voy y jugamos un poco tú y yo”.
  5. Es mejor decir “¿Qué te parece ponerte esta otra playera hoy? en lugar de ”No seas caprichoso, la otra playera está lavándose, ponte lo que hay”.
  6. Es más productivo y menos violento decir “¿Te había hablado de la princesa/ príncipe que....? Vamos a la cama y te cuento la historia” en vez de “¡Vete a dormir de una vez por todas!“
  7. ”¿Quieres una nalgada? ¡Haz lo que te digo” es algo que puede ser reemplazado por “Mira, eso se hace así. ¡ven, hagámoslo juntos!”.
  8. En lugar de decir “Y no quiero escuchar nada más al respecto“ decir ”¿Que te parece si dejamos eso de lado y ahora....(proponer otra actividad o preguntarle algo de su vida). Si la inquietud persiste, sentarse y explicar calmadamente el por qué de la situación.
  9. En vez del cansado “¿Cuántas veces tengo que decirlo?“ acostumbrar al niño a que es necesario escuchar atentamente ¿Cómo hacerlo?: Todo es cuestión de repetir máximo una sola vez. Los primeros dos días habrá confusión, pero para el tercero el niño ya sabrá que es necesario escuchar atentamente.
  10. En vez del odioso ”¿Olvidaste lavarte las manos, verdad?” decir “Recuerda que mientras no hayas lavado tus manos no puedes empezar a comer”. Y cumplirlo.

    A grandes rasgos, la educación de los niños se basa principalemente en el amor del que derivan la paciencia y la comprensión, pero es muy importante dejar siempre las reglas en claro y cumplirlas aunque sea difícil para nosotros mismos hacerlo. Los niños sabrán que “no“ es no, y ”sí” es sí, además no habrá necesidad de repetir. Ser claro, predecible y amoroso son algunas de las claves para evitar gritos y para que el mensaje llegue al niño de manera más efectiva.

Autor: Julia Lugovskay

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